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Una marca debe mimar y cuidar su imagen, su branding y su reputación, con la tecnología a su alcance para que con el mínimo esfuerzo se cubran sus expectativas y se realice una compra efectiva y satisfactoria por parte del cliente.

Para cuidar de la reputación de una marca hay imprescindibles que deben tenerse en cuenta, y aunque hay más factores o “herramientas”, os contamos las más accesibles y comprensibles.

Una de ellas es la reputación del líder, es necesario que su máximo responsable (Dueño, Director, CEO, Gerente, etc.) se convierta en un líder 3.0, y por tanto, tenga claro el nuevo entorno dónde se mueve el negocio, Internet.

Un líder 3.0 debe:

  • Ser Digital: Estar presente en las redes sociales cuidando su reputación, expresando su conocimiento del producto y servicio, generando confianza y transparencia permanentemente. Visto así parece agotador, sin embargo aquello que motiva a un emprendedor versus empresario puede motivar del mismo modo a su equipo para dar lo mejor de sí.
  • Transmitir entusiasmo al equipo: El entusiasmo se contagia, las emociones positivas también, y tener un entorno social compartido positivo solo puede aportar beneficios.
  • ¿Crees que tu proyecto es positivo? ¿Realmente presta un servicio que colabora a mejorar la vida de tus clientes? ¡A qué esperas para transmitirlo!

Para conseguir esos objetivos lo primero que debe plantearse es un plan de comunicación corporativa.

Plan de Comunicación Corporativa

Trabajando la comunicación corporativa conseguimos varios beneficios:

  • En primer lugar, concebiremos una identidad e imagen que emitiremos de forma homogénea desde la empresa (por cualquier miembro y por cualquier canal).
  • Si se trabaja adecuadamente influirá en conseguir una buena reputación de la marca y contribuirá positivamente en el prestigio de la marca.
  • Directamente ayudará en el incremento de confianza que transmitimos y generaremos conocimiento de la empresa.
  • También destacar que con una buena comunicación corporativa se puede lograr objetivos marcados con mayor facilidad y que a nivel interno influirá en disponer de un equipo humano con mayor rendimiento.

Los Planes de Comunicación se conciben para definir los criterios básicos de comunicación (interna, externa y de marketing) durante un periodo determinado de tiempo. Deben ser revisables y modificados en función de la situación de la empresa teniendo en cuenta su fase, bien de nacimiento, madurez o estado de su reputación corporativa. Para diseñar un plan de Comunicación Digital además hay que sumar varios factores que serán fundamentales para que sea efectivo.

Objetivo de la Comunicación

Debes tener uno concreto, no sirve vender más, debe ser más concreto. Conviene analizar qué puedes mejorar, qué servicio o producto quieres potenciar, etc. Primero piensa en un objetivo general y a partir de ahí otros más específicos.

Céntrate en cómo puedes mejorar el servicio que les das a tus clientes durante el proceso o en un punto determinado, como mejorar la reputación, destacar tu competividad, etc.

Además, para  alcanzar tu objetivo general debes ir paso a paso, conquistando metas que en muchos casos ponen de manifiesto puntos de mejora que no habías percibido con anterioridad. Detecta debilidades y transfórmalas en oportunidades, es posible con un buen análisis y creatividad. Crea campañas enfocadas en los pequeños pasos que te conducirán a tu meta.

Ejemplos del objetivo general, atraer más clientes o un tipo de cliente diferente, dar a conocer tu trabajo, crear o consolidar tu marca, etc.

Ejemplos de objetivos específicos, mejorar la forma en que atiendes a tus clientes, potenciar un determinado servicio, mejorar la reputación, conseguir clientes de calidad, etc.

Profesionaliza toda la estrategia de comunicación, extrae todos los recursos y herramientas existentes en la actualidad a beneficio de la empresa y no dejes en manos de las circunstancias y el desconocimiento uno de los factores más importantes, la imagen, el conocimiento y la reputación de tu marca.

Refuerza la reputación

Aporta transparencia y contribuye en la reputación corporativa positiva que depende cada día más tanto de la presencia en la red como de lo que se dice sobre las marcas.

Plan de Redes Sociales

Para comenzar, ¿Por qué es fundamental un buen diseño en tu web?

Un diseño web despreocupado y poco cuidado repercute directamente en la reputación profesional y corporativa.

El Plan de Redes Sociales junto al plan de contenidos de tu blog es el combustible que necesitas para que tu web, tu vehículo, te lleve a dónde quieres llegar.

Una mala imagen, mensajes que no te describen, identifican y diferencian de la competencia, una web con la zona del copyright anunciando que es una web gratuita mostrará a todos que tu proyecto no merece ni que tú mismo inviertas en él, y un gran descuido. Aquellos que te descubran serán clientes perdidos muy difíciles de recuperar.

Es muy usual ver a propietarios de negocios hacer campañas pagando a Google y Facebook sin estar preparados divulgando de esta forma su imagen inadecuada. Las consecuencias de estas acciones son dos básicamente:

– Inversión para divulgar un producto mal presentado.

Deterioro en la reputación que costará una inversión aún mayor en tiempo y dinero recuperar.

Tener presencia en redes sociales, con perfiles completos, descripciones adecuadas y verificadas aporta reputación, cuidado y todo lo importante que es para ti que los demás te vean bien.

Porque es lo que todos percibimos al adquirir un producto o servicio, ese intangible que creamos y recreamos desde las distintas especialidades que trabajan día a día por comunicar todas las w’s de los distintos proyectos. Reputación, confianza, beneficios, identificación, diferenciación, aquello que nos hace únicos envueltos en la narración de la empresa.

En los nuevos medios, es decir, en las Redes Sociales y medios digitales utilizados por la empresa, la escucha activa se hace a través de la monitorización y para ello también han proliferado diferentes herramientas para cubrir esta necesidad gracias entre otras al Marketing Digital. Gracias a esta escucha activa seremos capaces de mejorar la imagen externa y reputación de la marca.

Dependiendo de tu tipo de negocio hay más factores que te ayudarán en el camino, pero este es un comienzo imprescindible para aportar confianza, credibilidad, reputación y SEO entre otras ventajas.

Que se tenga un perfil de usuario en las redes sociales y se emplee a nivel personal no significa en absoluto que se tengan las nociones suficientes para utilizarlas de manera profesional. Hemos visto ya demasiadas marcas con un uso muy deficiente de las redes sociales que en ocasiones incluso les han creado auténticos problemas de reputación.

Los profesionales, los community manager, actúan en nombre de la marca hablando por ellas, como ellas, ofreciendo atención personal, cuidando de su reputación, defendiendo su integridad y estando alerta ante cualquier acontecimiento tanto positivo como negativo que pueda afectarle.

  • Atención al cliente y al usuario conociendo cómo actuar ante las críticas, los llamados “trolls” y especialmente ante situaciones de crisis de reputación.
  • Sabe cómo actuar con trolls y ataques a la reputación. (Aquí hemos creado un artículo solo para aprender a interactuar con trolls)
  • Conocimiento sectorial: Debe tener una ciertos conocimientos sobre el funcionamiento en el que la organización desempeña su función, para afianzar la credibilidad y la reputación.

El boca a boca Digital

Con el boca a boca clásico la información sobre tu empresa apenas circula  y además no es un método fiable. Todos sabemos cómo la información degenera y se transforma al pasar de unos a otros. Haced la prueba los que vendáis servicios especializados.

Esto es algo que no sucede cuando es la empresa quien se ocupa de contarlo y está pendiente de qué y cuándo se dice. Con ello ganas reputación, credibilidad y confianza, nada más y nada menos.

En el boca a boca digital además se comparte cualquier novedad e incluso se crean acciones o “excusas” que se convierten en historias para contarlas. Aquí ya tenéis contenidos para el Blog y las Redes Sociales.

Si nos ponemos a pensar, tenemos muchas historias que contar sobre nuestras empresas, productos y servicios, todo es comenzar. Y cuánto antes y mejor lo hagamos, más y mejor se puede crecer.

Gestionar la Comunicación, reputación y contacto con los clientes en manos de alguien que “se le da bien”, es como solemos decir, estar por estar, y además es peligroso para tu reputación. Es mejor llevar tú mismo las redes sociales que dejárselas a cualquiera, y parece que estamos tirando piedras en nuestro propio tejado.

Las redes sociales que gestionamos las realizan periodistas o profesionales supervisados por periodistas y expertos en comunicación de empresas con formación en redes sociales (community manager).

Una de las funciones del Responsable de Social Media es captar interesados y llevártelos a tu página de contacto, cuando te necesiten si vendes un servicio o que te compren cuando tengas productos, una oferta o una promoción. Y también…

  • Aparte de saber manejar las redes sociales como una buena y potente herramienta de comunicación y reputación que hay que cuidar y mimar, tener publicaciones que dirijan hacia tu web y viceversa (y aquí entra en juego el Blog también).
  • Sirve como responsable de atención al cliente, aporta visibilidad y recuerdo de tu marca.
  • Debe medir y valorar qué está gustando a tu audiencia, qué horas son las mejores para publicar. Ser capaz de crear una estrategia que genere reacciones y que se compartan las publicaciones.

Además, debe proporcionar una visión general de 360 grados de la empresa abarcando desde la estrategia de crecimiento, el clima interno (qué experiencias sienten los empleados en el seno de la empresa), lo que desean los clientes o públicos y el sentimiento hacia ella, la reputación. Más que clientes, genera fans, fideliza tras cada venta y debe convertir cada interacción en una experiencia única e inolvidable.

Agencias de Comunicación

Las Agencias de Comunicación Digitales, como TobeOnline, están dirigidas por profesionales de la comunicación que diseñan toda una estrategia para que las empresas puedan llegar a los usuarios y no sólo ofrecerles sus productos sino que puedan tener una auténtica experiencia positiva con la marca y mantener una relación en el tiempo que favorezca a ambas partes, al usuario proporcionándole sus necesidades de una manera absolutamente satisfactoria y a la marca generándole una productividad que le permita seguir creciendo y llegar a más público, a más clientes potenciales.

El Dircom, el Director de Comunicación, debe trabajar codo con codo con el CEO de la empresa para que la sinergia entre ambos lleve a una estrategia coherente, específica y personalizada de la marca con sus públicos objetivos. La importancia del Dircom y de la Agencia de Comunicación es extraordinaria para llevar a buen puerto la planificación de una marca.

La seguridad el gran reto

Podría ser muy sencillo alterar nuestra identidad digital, de hecho hay víctimas de estos ataques que han visto su reputación en juegoo incluso sufrido problemas legales en ocasiones difíciles de solucionar.

La ciberdelincuenciaestá a la orden del día por lo que hay que proteger nuestra identidad digital de manera eficiente y con la máxima seguridad.

Y también están los Trolls, su función es la de un provocador o incitador de comentarios negativos hacia su “víctima” con la finalidad de menoscabar y poner en duda su reputación y buen nombre.

Cómo actúan

  • Envían mensajes citando a la organización o a un usuario en particular que es públicamente conocido por pertenecer a ella.
  • Contestan o entran en un hilo de conversación atacándola de forma agresiva o cuestionando su credibilidad o actuaciones.
  • Pueden crear hastags creando una campaña de desprestigio (en este caso se debe acudir a un profesional en crisis de reputación y redes sociales si no se tiene preparado un plan de crisis, un Community Manager profesional sabe cómo actuar). 

 

Dejamos aquí consejos claves para que la interacción con los trolls no se convierta en un autentico caos de reputación y consigan sus objetivos.

En estos temas es fundamental disponer de un informático especializado, como tenemos en TobeOnline. 

Los informáticos, en las agencias de comunicación, ofrecen las mejores herramientas utilizadas en el Marketing Digital que sirvan para analizar, medir, constatar que las acciones de planificación y estrategia comunicativas están dando sus frutos, para saber que si se va por el buen camino, hay que incidir en la misma y si los resultados no son satisfactorios modificar la estrategia a tiempo por el bien de la marca, su planificación y su reputación.

Pero además, saben aplicar las medidas de seguridad convenientes para la protección de nuestra marca y están atentos a todos los problema ya que cualquier actividad que desarrollemos debe ser realizada teniendo muy en cuenta la seguridad de nuestras cuentas, de nuestros dispositivos, de nuestros datos, al fin y al cabo de nuestra empresa.

Casos de Éxito

Nuestra CEO es especialista en reputación corporativa, con experiencia en dicho campo.

Tenemos casos de éxito sobre reputación, campañas electorales en las que hemos resultado ganadores o hemos obtenido buenos resultados juntos, en equipo, y con el gran privilegio de trabajar con personas comprometidas que sabiendo que tendrían un responsable de comunicación se han dejado asesorar, aconsejar y nos han integrado dándonos voz y poder de decisión.

Tenemos casos de éxito en Transformación Digital, aumentando la facturación, reputación y experiencia de clientes, que han tenido que realizar una formación personalizada para aprender a realizar los procesos de forma más eficiente. Han ganado tiempo para centrarse en lo importante y la experiencia y satisfacción tanto del equipo como de los clientes ha tenido resultados magníficos.

Pero en todos nuestros triunfos, insisto, (lo sabemos el equipo de la empresa y nosotros), ha existido coordinación, apoyo, respeto, hemos dejado espacio para que cada especialidad se desarrolle, proponga y decida la mejor estrategia.

Aún así preferimos que sea el cliente quién cuente sus éxitos, en la sombra continuaremos haciendo nuestro trabajo que es el de contribuir al crecimiento de las marcas, cuidar su reputación y contar qué son, cómo y porqué las necesitamos en nuestras vidas.

 

Antes de comenzar a adquirir un dominio y abrir las redes sociales para tu negocio debes plantearte una serie de preguntas y tomarte tu tiempo para responderlas.

Estas cuestiones te ayudarán a dar pasos más firmes y hacer que tu inversión en herramientas digitales no se conviertan en un gasto

La mayoría de los problemas que tienen nuestros clientes cuando nos buscan por primera vez tienen su origen en.la falta de estos planteamientos y la falta de un Plan. Eres un negocio pequeño, y es complicado crear un Plan de Negocio o un Plan de Marketing o un Plan de Comunicación.

¿Cómo hacerlo entonces?

Voy a compartir unos consejos básicos e imprescindibles para que tengan en cuenta antes de comenzar desde cero o iniciar una reforma digital.

Aquí no se trata de hacer las cosas al tum-tum, pagar fortunas en Facebook y Adwords y esperar a que lluevan los clientes del cielo. Toda comunicación corporativa digital debe tener al menos estos ingredientes que listo a continuación como mínimo. Aconsejo no responder ninguna sin haber comprendido las anteriores. Todas están interrealcionadas. Son preguntas objetivas y concretas, una técnica muy útil para hacer una radiografía de tu negocio.

Tampoco sirve tener una web “Hermosa” y dejarla a merced de Google, hay que difundir contenidos, compartir en redes sociales tu blog insertado (siempre lo recomendamos). Aquí puedes ver porque es imprescindible para una buena estrategia de comunicación.

Existen tal variedad de estrategias y combinaciones de ellas que no deben generalizarse ya que en cada caso concreto habrá que señalarlas según el servicio, producto, objetivos, etc.

Lo que aquí os explico no es más que el comienzo, un mix de las preguntas que se plantean al elaborar todos los planes habidos y por haber y que cualquier pequeño o mediano emprendedor debe tener claro a la hora de comunicar partiendo del análisis de la situación actual del negocio:

 

1.- Quién soy

¿Parece que todos lo tenemos claro? No es tan sencillo. Reflexiona cómo puedes decir en unos tres o cuatro párrafos qué haces, porqué o cómo, etc. En este espacio se trata de definir de forma clara y concisa tu fuerza, lo que te diferencia de los demás, el ADN de tu proyecto o negocio.

2.- Misión

No se debe confundir este término con el objetivo. La misión es el camino final, debe ser meditada con calma, conlleva y va siempre de la mano de la filosofía de la empresa. Implica dónde queremos llegar y cómo creemos que lo vamos a conseguir.

3.- Lema

Esta frase te ayudará a encontrar tu posicionamiento. Es ese concepto que implica “qué representas en la mente del consumidor” de tus productos… Un lema siempre será más sencillo de encontrar si observas los lemas de las grandes marcas.

4.- Clientes

No se puede vender a todo el mundo, debes conocer bien tu público objetivo, el que tienes ya fidelizado y el que deseas atraer. Esta cuestión es una de las más difíciles de analizar con nuestros clientes. Existe una tendencia general a pensar que en Internet todos compran todo. Internet es un canal de comunicación accesible a todos como otros canales habituales. Igual que no usamos todos el mismo perfume o el mismo coche, no todos van a consumir tus productos (parece obvio). Cuanto mejor conozcas a tu público mejor podrás entenderte con él y comunicarte.

5.- Objetivo de la Comunicación

Debes tener uno concreto, no sirve vender más, debe ser más concretoo. Conviene analizar qué puedes mejorar, qué servicio o producto quieres potenciar, etc. Primero piensa en un objetivo general y a partir de ahí otros más específicos.

Céntrate en cómo puedes mejorar el servicio que les das a tus clientes durante el proceso o en un punto determinado, como mejorar la reputación, destacar tu competividad, etc. Además para  alcanzar tu objetivo general debes ir paso a paso, conquistando metas que en muchos casos ponen de manifiesto puntos de mejora que no habías percibido con anterioridad. Detecta debilidades y transfórmalas en oportunidades, es posible con un buen análisis y creatividad. Crea campañas enfocadas en los pequeños pasos que te conducirán a tu meta.

Ejemplos del objetivo general, atraer más clientes o un tipo de cliente diferente, dar a conocer tu trabajo, crear o consolidar tu marca, etc.

Ejemplos de objetivos específicos, mejorar la forma en que atiendes a tus clientes, potenciar un determinado servicio, mejorar la reputación, conseguir clientes de calidad, etc.

6.- Estudio de la Competencia

Estudiar la competencia directa y la indirecta. Qué hace, qué dice, cómo y qué resultados obtiene. No se trata de copiarlos, precisamente es bueno observarlos para no ser idénticos o una copia de ellos. Diferenciarse es básico.

7.- Identidad corporativa

Es fundamental para transmitir tu identidad a través de los recursos visuales. Tu identidad te diferenciará entre una multitud de proyectos. Aquí se engloban los colores y saber y conocer la psicología del color. Tu logo único, debe ser inigualable, reconocible en unos segundos. Recomendamos buscar un profesional para ello, cambiar de logo siempre produce confusión.

La actualización y modernización de un logo debe acompañar siempre una buena estrategia con la finalidad de no confundir o perder nuestra identidad ya reconocida por todos. Por otro lado, el aspecto que tendrá toda tu imagen y el tono, alegre, sobrio, formal, informal, juvenil, conservador, etc. Tu identidad dice todo de tí y debe estar en sintonía con todo lo descrito en los puntos anteriores.

8.- Redacción de contenidos

Una buena redacción, clara, sencilla. Frases cortas, títulos bien definidos y sin faltas de ortografía (se encuentran demasiadas). Definir el tono de la conversación al igual que tu identidad corporativa es fundamental. Si tu imagen es divertida y jovial no puedes dirigirte a nadie de forma impersonal o de “usted”. El “tú” debe estar presente y la redacción de tus contenidos ir en consonancia con el resto del mensaje. La forma en que compartes tus contenidos debe ser variada, aporta soluciones a tus lectores y no te vendas. Puedes escoger entre artículos que resuelvan dudas, aplicaciones de tus productos, procesos de trabajo que sean interesantes o presenten algún atractivo, tu día a día en el entorno de trabajo en las redes sociales, imágenes, frases, vídeos, infografías, etc.

9.- Cuánto puedes invertir

Rompamos el mito. No es necesario arruinarse para comenzar la vida digital de tu negocio, existen unos pasos, procesos que permiten ir creciendo y consolidar la marca poco a poco. El manejo de las herramientas y el retorno de la inversión irán marcando cómo hacerlo. ¡Pero todo ello dentro de un plan! Ya he visto a muchos “morir de éxito”, algo que puede evitarse con una adecuada planificación.

10.- Particularidades

Cada proyecto o negocio tiene sus detalles y puntos específicos que deberán ser analizados uno a uno en cada caso. No existe un manual infalible que se pueda aplicar a todos por igual. Precisamente porque la comunicación al igual que la personalidad es única y debe ser una forma de proyectar aquello que te diferencia de los demás.

Por ello que nuestro lema es caminando en tus zapatos, si hay que hacer la comunicación de un proyecto es necesario imbuirse de él, ser parte del negocio.

Y este es un breve resumen del trabajo previo que realizamos (y que debe realizarse) cada vez que alguien nos busca para iniciar su proyecto de Comunicación 2.0. Un proceso que lleva horas de análisis, conversaciones y reuniones antes de presupuestar y comenzar a construir o reformar la identidad digital de cualquier negocio.

Ten en cuenta que lo que se ve, puede no ser lo que realmente es

 

¿División en el equipo, falsas noticias, desmotivación? Necesitas un plan, un plan de comunicación

“Si no dices lo que es tu empresa o institución, otros se adelantarán a decir lo que no es”

En cualquier momento puede suceder en tu negocio u organización, ¿quien no lo ha vivido alguna vez?. Aunque las posibles causas pueden ser diversas, sin embargo un buen Plan de Comunicación debidamente actualizado contribuye en gran medida a que estos problemas sean menores, eventuales y fácilmente resueltos.

Cuando la comunicación está bien gestionada, todo el entorno debe tener claro qué, quién, cómo y por qué e incluso dónde y cuando, se toman las decisiones, se ejecutan determinadas acciones. Les llamamos las 6 W´s derivadas de los términos equivalentes en ingles What, Who, How, Why, Where and When.

La gestión de estos interrogantes dependen única y exclusivamente de la dirección que debe estar constantemente pendiente de que la imagen (lo que es y su percepción) de la empresa sea la adecuada, para ello es fundamental ser capaces de transmitirla en cada acción, decisión, intervención, trato con los empleados, etc.

En ocasiones puede ser una ardua tarea que puede delegarse en un responsable para ello (y las grandes empresas y corporaciones así se hacen). El Dircom.

¿Qué funciones tiene y de qué manera puede ayudar a la dirección?

Según Fernando Martín:

“Crear coordinar, analizar, desarrollar, difundir y controlar todas y cada una de las acciones de gestión informativa interna y externa que la empresa o institución necesita comunicar a sus diferentes públicos de interés o STAKEHOLDERS a través de los medios de comunicación propios y externos, es decir, conseguir transmitir una buena imagen de todo su cuerpo corporativo e institucional, y llegar a ser un referente social en el sector”.

Sus funciones son:

Debe conocer cómo es y cómo se desarrolla la cultura de la empresa u organización.

Para ello debe trabajar mano a mano con la Dirección. Es un cargo de confianza y es por ello que debe saber y conocer constantemente cómo piensa la Dirección. De esta forma, gestionará en coordinación con la Dirección, todas las acciones necesarias para mejorar su Imagen corporativa / institucional.

Esta confianza y nexo entre el responsable de la comunicación y la dirección debe proporcionarle fuerza, autonomía y poder de decisión.

Coordinar y canalizar el plan o estrategia de comunicación.

Será el responsable de coordinar y difundir toda la información que se produce. Toma decisiones sobre la Imagen, ante los medios de comunicación y todos los diferentes públicos de interés, clientes, vecinos, empleados, etc. Potencia, desarrolla y se encarga de la difusión de las actividades de forma clara, transparente, rápida y veraz.
 Esto solamente se consigue manteniendo una estrecha y eficaz relación con los medios de comunicación y con los diferentes públicos de interés.

Posteriormente deberá verificar y controlar la calidad y repercusión informativa

El seguimiento de medios es esencial, conocer el efecto que tienen las acciones de comunicación internas y externas. Además de ofrecer la percepción real de nuestros públicos, permite replantear las estrategias si no se han conseguido transmitir los mensajes adecuadamente. De esta forma se podrán  reformular las acciones para adecuarlas a nuestro objetivo.

Es por tanto una tarea nada sencilla y que requiere de aptitudes determinadas para ser llevadas a cabo con éxito. Entre ellas, el poder de síntesis, la fluidez mental, ser experto y hábil comunicador y fundamental, debe estar totalmente integrado en la cultura corporativa.

El Plan de Comunicación

En el próximo post detallaremos en qué consiste un Plan de Comunicación. Se elaboran para definir los criterios básicos de comunicación (interna, externa y marketing) durante un periodo largo de tiempo o con carácter anual.

El objetivo del plan no es otro que definir los objetivos externos e internos de la comunicación facilitando la fluidez de las acciones tanto de comunicación interna (con los empleados, proveedores, etc.,) como para la comunicación  externa (con los medios y públicos). A la hora de ejecutar cualquier acción de comunicación el plan será un referente, como si de una guía se tratase inclusive en situaciones de crisis.

Un tema apasionante, factor estratégico en la empresa y desconocido por la pequeña y mediana empresa, obligada en numerosas ocasiones a improvisar y con ello descuidando su imagen corporativa cuando el volumen de negocio aumenta.